Hoy hay una entrada un poco más corta de lo habitual, no quiero centrarme en discusiones filosóficas o epistemológicas sobre la magia y la matemática como en las entradas anteriores. Hoy solo vengo a poner en palabras algo a lo que he dedicado varias horas de mi vida estos días: lo interesante que es que el secreto en la magia matemática es una construcción puramente abstracta.
Cuando se hace matemáticas, se busca hacer hilos de premisas lógicas para ir de un punto A a un punto B. El cómo llegar ya es un tema diferente; y de tanto hacer esos caminos uno aprende a abstraer ideas para comprender los conceptos matemáticos involucrados en ese hilar (ya que no hay algo físico que represente un concepto, especialmente a niveles más avanzados). Si extrapolamos esto a la magia, el método es una concepto abstracto, es decir el "cómo" hacemos la magia es intangible, solo se puede ver el resultado, y esto es lo que me resulta tan interesante de la magia matemática.
El método siempre va a resonar en la mente del espectador quiera uno o no, y el trabajo del mago es hacer que sea más un no, pero es inevitable que, al ver un imposible, alguien intente poner una pizca de lógica para entender cómo sucedió. Aquí si el método es abstracto, el trabajo mental para darse cuenta de este es mucho mayor, casi que imposible, pero hagamos un ejemplo.
Imaginen que un mago hace levitar un objeto. Dependiendo del bagaje mental de cada quien, se pueden pensar diferentes teorías: cables, corriente de aire, magnetismo, ¡hasta un dron! Pero ahora, si el mago te da a elegir una carta y luego la encuentra, podría el espectador pensar que se usaron habilidades de manos o algo así, pero quién va a pensar que el mago encontró la carta usando mezclas basadas en los generadores del grupo normal de centralizadores en Zn, donde Zn es el campo finito de n elementos y n la cantidad de cartas en la baraja... ¡Nadie! (Aunque ahora que lo pienso es un poco triste que no podamos hacer levitaciones matemáticas).
Así que si la magia matemática se presenta bien (y por bien me refiero a que no se perciba un procedimiento lógico detrás), el impacto del imposible se puede potenciar más. Por más cabeza que alguien le eche, no podrá descubrir el método. Primero, porque no tiene las herramientas para comprenderlo; y segundo, porque seamos sinceros, el común de la gente se hace lio haciendo una simple suma, de verdad, por ejemplo yo, no sé sumar xd.
Y pesar de no saber sumar, aquí me siento con algo más de ventaja que la mayoría de los magos, porque tengo más herramientas para desglosar un método abstracto de este estilo. Además, entiendo que las matemáticas no son algo cuadrado, que si no sigues procedimientos específicos, no funciona. Suena raro, lo sé, pero cuando entiendes las reglas, puedes usarlas como una cuerda para saltar. Que dicho así puede no entenderse muy bien, por lo que pongamos un ejemplo práctico, con una versión del juego de las 21 cartas, pero con 27. Primero quiero que ustedes mismos hagan el juego y luego hablamos de algunas ideas que se me ocurrieron para el método.
Quiero que tomen 27 cartas (diferentes todas, es mejor si es una baraja de póker) y de ellas elijan una. Mézclenlas y empiecen a repartir en tres montones, boca arriba, de una en una. Al terminar, fíjense en qué montón está su carta y recojan ese montón, dejándolo en medio de los otros dos. Repitan el proceso dos veces más. Al finalizar, la carta escogida estará en la decimocuarta (14) posición. Háganlo, los espero.
¿Les salio? ¿Verdad que es muy raro? No importa la carta que escojan, si siguen el procedimiento, siempre quedará en la posición 14. Grosso modo, esto funciona porque estamos haciendo mezclas que centralizan la carta elegida. En palabras más sencillas, la carta queda "de catorce": tiene 13 cartas por arriba y 13 por abajo, se deja en el centro de las 27. Y esto no es más que un caso específico de algo conocido como Gergonne's Trick, un procedimiento que te dice cómo repartir n cartas para que una elegida quede en una posición concreta. Básicamente, te dice "reparte así si quieres que la carta quede en 'x' lugar".
Claro, al ver esto, uno creería que si no se reparte exactamente como dicta el método, no saldrá. Y es verdad... a medias. Porque yo podría repartir las cartas de dos en dos en algún punto, no necesariamente de izquierda a derecha en los tres montones, o ni siquiera siempre boca arriba. ¿Por qué lo digo? Bueno, fíjense en algo: en el procedimiento, siempre dejamos el montón de la carta elegida en medio de los otros dos. Es decir, sabemos que en las primeras 9 cartas y en las últimas 9 no está la carta escogida. Así que da igual cómo repartamos esas cartas, siempre y cuando, antes de repartir las 9 cartas del medio, haya tres montones con tres cartas cada uno.
Podríamos repartir de tres en tres, y luego las 9 cartas del centro repartirlas de una en una. Una vez termine con esas 9, las últimas podría repartirlas de tres en tres de nuevo. Es más, si es así, y es importante que se repartan las 9 cartas del medio una en una en total, no implica que necesariamente se haga en un orden específico entre montones. Podríamos hacer izquierda-centro-derecha, luego derecha-centro-izquierda, y luego centro-derecha-izquierda. Lo crucial es que siempre se reparta una carta en cada montón en cada ronda.
Y tengo muchas mas ideas, pero me desvío del punto central del artículo: que un método matemático tiene una capa extra de protección por el hecho de requerir pensar en conceptos que nadie usa en el día a día. ¿Ustedes creen que alguien les dirá cómo funciona el juego de las 27 cartas? Si mucho, alguien podría tomar las cartas y repetir el procedimiento, y mostrar que la carta queda en el centro. Pero eso es solo entender cómo repartir, no comprender por qué repartir así hace que la carta quede en el centro.
Este ese potencial que veo en un método abstracto en la magia: crea una barrera extra para el secreto. El "cómo" matemático es tan ajeno a una experiencia cotidiana que se convierte en una forma impenetrable de misterio. Y esto, cómo ya vieron, se puede explotar, y más si uno tiene una buena base en matemática, el comprender los conceptos te da un terreno de juego amplio en el cual dejar correr la imaginación. Y ojo, que estuve hablando de métodos abstractos, es más amplio que solo métodos matemáticos, pero tanto en los unos o en los otros hay que tener una base solida de las reglas, para que así podamos saltar con ellas.
Seguramente le dedique a este tema una entrada más en el futuro; esto sigue estando muy verde para mi gusto. Pero quería ponerlo aquí para que más adelante tenga, y tengamos, un punto de partida con el cual comparar. Sigo queriendo explorar cómo construir ese "entender" cuando se hace un juego, o el poder colocar obstáculos epistemológicos a propósito para que sea más difícil comprender. O incluso seguir jugando con la preconcepción común de que la matemática se debe hacer como una receta (rígida) y usar esto a mi favor.
Si algo de lo que leyeron aquí resuena con ustedes, o mejor aún, si no les convence, los leo en los comentarios.
Comentarios
Publicar un comentario