Hace un par de meses que vengo con una idea en la cabeza, y tiene que ver con los deletreos en la magia. ¿Y por qué? Bueno, porque deletrear implica, de una manera muy elegante, invertir el orden de un paquete. Y, como seguramente no recordarán porque no es que sea alguien importante, este uno de los temas a los que me dedico en mi vida como matemático: eso de ver cómo se mezclan y ordenan objetos, la mal llamada combinatoria. El caso es, hace un par de meses empecé a ver y estudiar juegos de magia que usaban este principio, y me topé con uno que le vi un gran potencial. Por lo que hoy vengo a dejar un par de ideas sobre este y una presentación que se me ocurrió. Pero primero, algo de contexto. El juego del que hablo es conocido como "The Nine Card Problem" de Jim Steinmeyer, publicado en 1993 en la revista Magic Magazine y que también aparece en el libro Impuzzibilites (2002). Esta información me la dio mi amigo y tocayo Sergio Belmonte, que tiene una entrada de este mismo ...
En el mundo de la magia, los juegos matemáticos que se alejan un poco del ' hay que hacerlo así para que funcione ' suelen categorizarse como juegos completamente diferentes al original. Creo que esto ocurre porque, muchas veces, el método matemático se adapta de una manera tan ingeniosa que parece un principio completamente distinto. Y de eso mismo quiero hablar hoy: de un juego que es de mis favoritos y que, cuando pregunté a varios magos en diferentes grupos, me contestaban ' pero es que es algo totalmente distinto '. Aquí vengo a poner un poco de luz y a reivindicar un principio matemático un poco "despreciado" por los magos. El principio del que hablo es el del famoso y antiquísimo juego de las 21 cartas . Seguramente lo conocen: se elige una carta de un paquete de 21, se reparte en tres montones, se pregunta ' ¿en qué montón está tu carta? ' y, después de repetir este procedimiento tres veces, la carta elegida queda en la posición número 11 . (Pu...