En el mundo de la magia, los juegos matemáticos que se alejan un poco del ' hay que hacerlo así para que funcione ' suelen categorizarse como juegos completamente diferentes al original. Creo que esto ocurre porque, muchas veces, el método matemático se adapta de una manera tan ingeniosa que parece un principio completamente distinto. Y de eso mismo quiero hablar hoy: de un juego que es de mis favoritos y que, cuando pregunté a varios magos en diferentes grupos, me contestaban ' pero es que es algo totalmente distinto '. Aquí vengo a poner un poco de luz y a reivindicar un principio matemático un poco despreciado por los magos. El principio del que hablo es el del famoso y antiquísimo juego de las 21 cartas . Seguramente lo conocen: se elige una carta de un paquete de 21, se reparte en tres montones, se pregunta ' ¿en qué montón está tu carta? ' y, después de repetir este procedimiento tres veces, la carta elegida queda en la posición número 11 . (Pueden intenta...
Últimamente he estado pensando mucho en cómo la teoría, tanto en magia como en matemáticas, y en general, puede convertirse en un obstáculo en lugar de una ayuda. Por ejemplo, con unos amigos tenemos un club de lectura de magia. Leemos libros de teoría, discutimos, compartimos ideas. Es muy enriquecedor, pero muchas veces en nuestras platicas caemos en la trampa de intentar aplicar esa teoría a cada juego que tenemos. Y ahí me di cuenta de algo: si de verdad hiciéramos eso, la mayoría de las veces terminaríamos en conflicto, porque la teoría de un mago no siempre apunta al mismo lugar que la de otro. Al final, son puntos de vista distintos, no leyes universales. Con las matemáticas me pasa algo muy parecido. Me encantan los juegos tipo Profesor Layton (Si no lo conocen se los recomiendo muchísimo), juegos de acertijos y puzzles lógicos y matemáticos, que en teoría están diseñados para niños de 13 años. Pero claro, ahí voy yo, intentando resolverlos con teoría de grupos, teoría de númer...