Ya lo he dicho antes, estar haciendo matemáticas por más de 10 años te lleva a pensar de manera un poco diferente. En matemáticas, siempre buscamos un hilo de premisas lógicas para ir de un punto A a un punto B. El cómo llegar es un tema diferente, lo importante es que en el proceso de ir de la hipótesis a la tesis se usa todo lo que se sabe. Y no solo de matemáticas; por eso, es muy importante tener una forma de abstraer ideas y conceptos para ponerlos en ese hilo lógico.
Esto siempre me lleva a preguntarme cómo se definen las cosas. Si estás escribiendo una prueba y usas una biyección (lo que sea que sea eso), muchas veces utilizas las implicaciones de su definición: que es un relación entre conjuntos, que es sobreyectiva e inyectiva. Y cada una de estas propiedades tiene su propia definición. Todo esto, con el fin de ser precisos a la hora de argumentar. Esa forma de pensar se traslada a mi día a día.
Si alguien me dice "es que un carro tiene que tener 4 llantas", digo: "¿Y qué pasa entonces con las cuatrimotos? ¿Eso sería un carro según vos?". Y pueden replicar: "pero es que tiene que ser más grande, llevar a varias personas". Pero de ser así, entonces los carros individuales, esos pequeñitos donde solo cabe el conductor, no serían un carro por definición. Parece una pérdida de tiempo, que a veces lo es, porque no tiene otro fin más que molestar a alguien viendo cómo llega a contradicciones. Y a quien más me gusta molestar es a mí mismo.
Llegar a estas contradicciones es lo que genera nuevo conocimiento. Esto es filosofar, pero con un punto de vista más "matemático", si se le puede llamar así. Y ya que ando en modo "retomar la magia", me he podido rehacer preguntas que antes no tenía el conocimiento para intentar responderlas. Digo intentar porque seguramente en un par de años cambie las respuestas, o quizás no. No leo el futuro, aunque haga magia.
Me he estado planteando qué compone un juego de magia. Generalmente, cuando lees la explicación de uno, siempre hablan de efecto y luego el método. Cuando lees más teoría, te encuentras con que hay técnicas. Y si empiezas a filosofar sobre lo que haces, encuentras el fenómeno. Si estudias otras ramas del arte, te topas con más conceptos aplicables a la magia. Es un sinfín de teoría. Pero, ¿saben qué es lo curioso? Que no he encontrado ningún libro que diga "Efecto: un efecto es..." y proceda a dar una definición clara, ni para efecto, método, técnica, ni siquiera fenómeno. También porque esto es muy típico de libros de matemáticas.
Sí se pueden encontrar ensayos completos sobre cada uno de estos temas; incluso en el libro "Pensar la magia", que ya recomendé antes, dedican una parte del libro a cada uno de ellos (menos el fenómeno). Y por eso mismo me entró la duda, porque al leer los ensayos nunca se daba una definición, algo que sirviera para, al menos, esbozar los límites del concepto. Esta parte es la que me parece más valiosa a mí, porque sin saber hasta dónde llega un concepto, ¿cómo saber si lo que te planteas sobre él se aplica?
Por eso, mi intención es poner aquí de manifiesto cómo entiendo yo cada uno de los conceptos anteriores para que en un futuro (espero y aspiro no tan lejano) dedicarles una sección completa aquí en el blog, pero de momento, que me sirva como un punto de partida de cómo yo disecciono mis juegos de magia.
Efecto: Es el qué pasa cuando se hace magia. Hay una desaparición, una transformación o, por ejemplo, una transposición. Algo más concreto es que una moneda desaparezca. Entender qué pasa permite dejar más claro al espectador dónde se produce la magia. Aunque de esto ya tengo otra entrada en el blog.
Fenómeno: El porqué pasa la magia. Es muy diferente que una moneda desaparezca de nuestra mano porque tenemos el poder de desvanecer el metal, a que una moneda desaparezca porque se volvió invisible. En ambos casos el efecto es el mismo, pero la explicación del porqué cambia.
Método: El cómo se produce el efecto. Esto abarca de manera más amplia la parte interna de lo que pasa a ojos del espectador. Se puede empalmar la moneda, se puede hacer un lap, pero hay más capas: el timing al momento de desaparecer la moneda, lo que se dice cuando se desaparece, incluso los gestos y nuestro lenguaje corporal. Es el conjunto de las técnicas. Hablando de eso...
Técnica: El cómo se hace el cómo. Aquí se abarca cada una de las partes involucradas en el método. Es el cómo producir la desaparición de la moneda, por ejemplo. Es la vía para llegar a dicha desaparición, ya sea porque se hizo un falso depósito, un retención vanish o un empalme clásico. A efectos prácticos, la moneda se desvaneció, pero para un mago cada forma es diferente. Y claro, eso afecta otros aspectos secundarios de la percepción de la persona, pero de eso podemos hablar en una entrada propia.
No sé si lo notan, pero todas mis definiciones giran en torno al efecto, y el propio efecto como el pilar base de la magia. Por eso dije "mis definiciones", porque si le preguntas a otra persona, seguramente describa los conceptos anteriores de manera diferente. Recuerdo yo estar en una reunión con varios amigos hablando sobre el método y la técnica, y explicar un juego donde para poder saber dónde estaba una carta, tengo que hacer uso de teoría de grupos y demás cosas de matemáticas que no importan fuera del método. Pero puedo hacerlo de dos maneras: hacer un cálculo directo, o usar una mnemotécnica para evitar el cálculo. El método es el mismo, porque se basa en el mismo principio matemático, pero la técnica es diferente, porque en una tengo que hacer cálculos y en otra solo usar mi memoria.
Para mis amigos, lo que pasaba era que usaba un método diferente, en lugar de ser una técnica diferente. Para ellos, el método es el cómo ubicaba la carta, y a su entender, en una la ubicaba con sumas, restas y demás, y en la otra a punta de recordar ciertos movimientos. Discutiéndolo (no de mala manera, sino una discusión para llegar a un consenso común), fue que empecé a "obsesionarme" con esto de las definiciones.
Cosa que es curiosa, porque cuando hago magia, no tengo de manera tan presente estos conceptos, sino más bien sus implicaciones. Aunque todas las definiciones partan del qué, puedo cambiar el qué ocurre usando el cómo ocurre. Usando este principio matemático que les comenté, yo en realidad lo que hago es dejar una carta en una posición concreta de manera secreta, porque esa posición tiene que ver con una fecha que me da el espectador. Pero yo bien podría solo adivinar la carta, porque el método me permite saber qué carta es, porque sé en qué posición está. Solo veo la posición y ya sé la carta.
Además, podría cambiar el fenómeno. En el método general, la presentación y la ficción que doy al espectador es que intento leer su mente usando ciencia, fallo, y como fallo, tengo la magia para solucionar. Uso la fecha de la persona y, mágicamente, la carta aparece. El porqué pasa es para solucionar el "fallo". Pero bien podría usar la fecha como una excusa para conectar más con la persona, y que esa conexión me permita "ver" la carta que escogió, evitando así el "fallo" y el conteo hasta la posición.
Y esta dinámica me es más fácil de ejemplificar y aplicar cuando pienso en magia por el simple hecho de tener una definición clara para mí de cada una de las partes involucradas. Si sé que mi punto de llegada es el efecto, puedo llegar a él ajustando los conceptos para que encajen en las definiciones que tengo. Pero más aún, y más divertido para mí, si las definiciones son las reglas de juego, si ya las entiendo, puedo "romperlas" como Picasso, que primero aprendió a pintar para luego hacer cubismo. Este es el verdadero poder de definir: te da la estructura necesaria para luego jugar con ella y crear a partir de ese juego.
¿Alguna vez se han planteado esto en su día a día? A mí me es útil para conocerme un poco mejor y entender mejor lo que hago, en este caso, la magia. Si es así, espero leerlos en los comentarios.
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